Los actores comparten proyecto por primera vez con ‘Song Sung Blue: Canción para dos’, una ‘dramedia’ musical sobre una banda que cantaba temas de Neil Diamond en la América profunda

El síndrome del impostor y la lucha por llegar al éxito también se aplica a las estrellas. Puede pasar incluso si tu nombre es Hugh Jackman o

itle="https://elpais.com/gente/2024-06-08/kate-hudson-o-como-pasar-de-estrella-de-cine-a-promesa-del-rock-a-los-45-anos-me-dijeron-que-era-demasiado-vieja.html" data-link-track-dtm="">Kate Hudson, por mucho que hoy sean dos de las estrellas más fulgurantes del panorama hollywoodiense. Ni siquiera ellos se han librado de los miedos a ser encasillados, a no triunfar o, en su día, a no saber si podrían llegar a pagar el alquiler con sus trabajos actorales. Ahora, y saben la suerte que tienen, sus vidas son otras. El australiano, de 57 años, y la angelina, de 46, han cruzado sus caminos profesionales por primera vez con la película Song Sung Blue: Canción para dos, en la que interpretan a personas normales, una pareja de Milwaukee apasionada por la música de Niel Diamond, y su lucha porque esta les lleve al éxito, pero por cuyo camino se cruzan más desgracias que alegrías. Es, además, de las escasas veces de sus carreras en las que interpretan a personas reales.