Makaziwe Mandela ha ganado el juicio contra la Agencia Sudafricana de Recursos Patrimoniales que intentaba evitar la venta y exportación de los objetos alegando que forman parte del patrimonio del país

En mayo de 1994, Nelson Mandela se convirtió en el primer presidente negro y electo democráticamente de Sudáfrica, después de pasar 27 años en prisión por luchar contra el régimen del apartheid ―el sistema de segregación racial institucionalizado en el país―. Su victoria lo consolidó como un símbolo mundial de resistencia, y por eso es normal que las autoridades del Estado africano cataloguen sus pertenencias como patrimonio del país. Sin embargo,

com/internacional/2013/07/04/actualidad/1372966585_281829.html" target="_blank" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2013/07/04/actualidad/1372966585_281829.html" data-link-track-dtm="">Makaziwe Mandela, su hija mayor, ha ganado este jueves el juicio contra el organismo de patrimonio de Sudáfrica que le permitirá subastar algunos de los objetos personales de Mandela, fallecido en diciembre de 2013, que están bajo su pertenencia. Son 70 artículos que incluyen una llave de la celda de Robben Island, donde el dirigente debería haber cumplido una cadena perpetua; unas gafas de sol Ray Ban de aviador o una de sus características camisas florales.