La alcaldesa de Ripoll ha hecho crecer Aliança Catalana con mensajes virales de xenofobia y frustración independentista hasta amenazar a la derecha tradicional de Cataluña

Junts ha entrado en pánico. Alcaldes y dirigentes de la formación que dirige desde Waterloo Carles Puigdemont saben que muchos de sus electores darán su voto en las próximas elecciones municipales a Aliança Catalana. Una preocupación que comparten los demás partidos catalanes, ya que

s-y-alianca-catalana-empatarian-en-la-tercera-posicion-en-el-parlament-segun-el-ceo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2025-11-24/junts-y-alianca-catalana-empatarian-en-la-tercera-posicion-en-el-parlament-segun-el-ceo.html" data-link-track-dtm="">las encuestas señalan que, de celebrarse ahora autonómicas, la formación de Silvia Orriols pasaría de 2 a más de 20 diputados. Pero para eso faltan todavía dos años y medio y antes hay elecciones municipales, en las que no sólo Junts sino también ERC y la CUP ven peligrar sus alcaldías por la irrupción de la nueva ultraderecha independentista. ¿Cómo es posible que un partido que en 2023 sólo se presentó en tres municipios ahora se vea como una amenaza que ha provocado que Junts endurezca su discurso sobre la inmigración?