Estrena pasaporte después de anunciar su homosexualidad y criticar la invasión de Ucrania. Pero no es la única. Su país de origen continúa perdiendo representantes
“Oficialmente australiana. Feliz, agradecida y libre”....
El pasado sábado, un día antes de que comenzase a disputarse el cuadro final del Open de Australia, la tenista Daria Kasatkina posaba feliz con el certificado de su nueva nacionalidad entre las manos y la bandera del país oceánico de fondo. La imagen significaba, por fin, la culminación de un proceso interno que en determinadas fases le costó gestionar: “Básicamente, estaba intentando salir del agujero. Y nunca es fácil”. Han sido años de zozobra y tensión para ella, señalada por el Kremlin desde que en 2022 anunciase su homosexualidad y, al mismo tiempo, criticase abiertamente la invasión rusa sobre Ucrania.
A partir de ahí, la presión y las críticas le condujeron a adoptar una decisión que adopta forma estos días en Melbourne, donde Kasatkina compite de manera oficial como jugadora australiana. “En los últimos años he pasado por situaciones que escapaban a mi control y, por desgracia, han sido muy, muy agotadoras emocionalmente”, relataba ante los periodistas, habiendo dejado atrás los días de oscuridad y encantada de representar a una nación que, recalca, sí vela por las libertades individuales y le permitirá de verdad ser ella misma. “Este es un lugar para vivir, un lugar para criar a tus hijos”, concedía en unas declaraciones recogidas por el diario The Guardian.









