El conjunto blanco, a 10 puntos del Barça en Liga, se mide con el Atlético en semifinales en busca de la tercera final de su historia

Los dirigentes del Real Madrid tomaron en verano una decisión estratégica para virar el rumbo del equipo femenino. El club prescindió de Alberto Toril tras casi cuatro años en el banquillo y anunció la contratación de Pau Quesada, un técnico de solo 33 años que no contaba con experiencia en la sección pero se había formado en la cantera de la entidad blanca, además de ejercer como asistente del Torin...

o en la Serie A. Siete meses después, el vestuario ha mostrado algunas señales de progreso, aunque los tropiezos inesperados en Champions y en Liga han dejado al grupo en una situación compleja. A 10 puntos ya del Barcelona en el torneo liguero, las balas del Real para arreglar la temporada pasan por el resto de competiciones: la Supercopa, la Copa de la Reina y la Champions. La primera de ellas comienza este martes en el estadio Castalia de Castellón (aforo para 15.500 espectadores), donde las madridistas, con el cartel de favoritas, se miden con el Atlético de Madrid en semifinales (19.15; La2) en busca de una plaza en el encuentro decisivo del sábado, donde también estará el vencedor del duelo que enfrenta el miércoles al todopoderoso Barça contra el Athletic.