Las autoridades retomaron el control de la cárcel de máxima seguridad Renovación 1, pero dos prisiones continúan tomadas, con 37 personas retenidas
Guatemala amaneció el domingo con una crisis de seguridad provocada por motines en cárceles y ataques a la policía. Detrás de la revuelta está la pandilla del Barrio 18, un grupo criminal designado como terrorista por Estados Unidos el año pasado. Tras retomar el control de la cárcel de máxima seguridad Renovación 1, en el sur del país, y poner bajo custodia al máximo líder de la banda, Aldo Duppie Ochoa, alias El lobo, las autoridades confirman siete policías asesinados y un pandillero muerto.
Los policías murieron en 10 ataques simultáneos a sedes de la fuerza de seguridad. Los atentados tuvieron lugar en Ciudad de Guatemala y alrededores, a primeras horas de la mañana, minutos después de que la Policía Nacional Civil (PNC) publicara un video y fotografías de la detención de Ochoa.
“Estoy muy dolido por la muerte de agentes de la Policía Nacional Civil que han sido atacados cobardemente por estos terroristas en una respuesta a las acciones que el Estado de Guatemala está realizando en contra de ellos”, dijo Marco Antonio Villeda, ministro de Gobernación. “No estamos dispuestos a ceder ni un centímetro en esta lucha”, agregó, en una conferencia de prensa este domingo.












