Los dos bloques suscribirán este sábado en Asunción un marco que derriba barreras comerciales tras 26 años de arduas negociaciones

“No nos une el amor, sino el espanto”, escribió el argentino Jorge Luis Borges. Su célebre frase puede aplicarse al acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea (UE) que se firmará este sábado en Paraguay después de 26 años de negociaciones. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y su agresiva política exterior fue un acicate para los dos bloques,...

que pese a tener economías complementarias siempre habían encontrado obstáculos para posponer una y otra vez el acuerdo.

Apenas unas semanas después de la victoria electoral del republicano, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cogió un avión y fue hasta Montevideo para certificar el principio de acuerdo que ahora se firma en Asunción, la capital paraguaya. Este es un paso clave, pero no definitivo. Falta que lo ratifique el Parlamento Europeo —donde ya se anticipa un debate difícil— y los parlamentos de los cuatro países de Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Corre también el riesgo de ser judicializado.

En Asunción, prefieren confiar que esta vez es la vencida. En esa ciudad se firmó, en 1991, el tratado que fue el puntapié inicial del Mercado Común del Sur (Mercosur), y ahora un pacto que alarga su supervivencia. Las altas temperaturas, la humedad tropical, las sillas rojas y las paredes de madera del Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay esperan ya engalanadas a Von der Leyen y a los jefes de Estado de los países de Mercosur, informa Santi Carneri.