El presidente de Estados Unidos califica el obsequio de “maravilloso gesto de respeto mutuo”, pero no alude a una posible participación de la líder opositora en la transición venezolana

Una medalla chapada en oro, de 196 gramos de peso y de 6,6 centímetros de diámetro ha sido la gran protagonista de la esperadísima reunión entre María Corina Machado y Donald Trump. Como ya había adelantado que haría, la líder de la oposición venezolana le entregó su premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense en homenaje a su ayuda, durante el encuentro de cerca de dos horas en la Casa Blanca. El genuino, nada de réplicas. Un gesto con el que trataba de ganarse el favor del republicano, que reconoce abiertamente su interés en ser premiado con este reconocimiento y que un día antes había elogiado a la gran enemiga de Machado, la presidenta en funciones Delcy Rodríguez. El republicano confirmaba que había aceptado el obsequio: “un gesto maravilloso de respeto mutuo”.

“Obsequié la medalla del premio Nobel de la Paz al presidente de los Estados Unidos”, confirmó Machado en unas caóticas declaraciones a los medios en el exterior del Capitolio, la sede del Congreso de Estados Unidos. Más tarde, el inquilino de la Casa Blanca se pronunciaba él mismo sobre el regalo: “ha sido mi Gran Honor reunirme con María Corina Machado, de Venezuela, hoy. Es una mujer estupenda que ha pasado muchas cosas. María me ofreció su premio Nobel de la Paz por el trabajo que he hecho. Qué gesto tan maravilloso de respeto mutuo ¡Gracias, María!, escribía en un mensaje en Truth, su red social.