La reunión entre el presidente de Estados Unidos y la líder de la oposición venezolana se produce con la incógnita de si esta compartirá su Nobel de la Paz con el republicano

Doce días después de la intervención militar en Venezuela para capturar en Caracas al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, y también, de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, echara un jarro de agua fría sobre las esperanzas de la líder de la oposición y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ambos se verán este jueves las caras en la Casa Blanca.

Trump recibe a Machado pocas horas después de que el día anterior declarara en un encuentro con la prensa que considera a la jerarca chavista Delcy Rodríguez una “persona estupenda”, y de añadir que Estados Unidos “trabaja muy bien con ella” desde que esta, vicepresidenta con Maduro, tomó los mandos de Venezuela con la bendición de la Casa Blanca.

En las horas siguientes al ataque por sorpresa que acabó con el líder chavista y su esposa sentados en el banquillo de un tribunal federal de Nueva York acusados de delitos de “conspiración narcoterrorista”, y para traficar con cocaína y armas, el presidente de Estados Unidos dejó claro que no considera a Machado como la persona idónea para liderar una transición en Venezuela en la que el propio Trump se ha reservado un papel central.