Con un interés de hasta el 50% anual, el Gobierno de Milei consigue renovar letras y bonos por una cifra en pesos equivalente a más de 6.000 millones de dólares

El Gobierno de Javier Milei enfrentó este miércoles la primera licitación de deuda en moneda nacional del año. Los vencimientos alcanzaban una cifra cercana a 9,56 billones de pesos (equivalente a unos 6.400 millones de dólares) y, en un contexto de escasa liquidez, la cuenta del Tesoro argentino apenas superaba los 3,14 billones, por lo que el Ejecutivo aspiraba a una amplia renovación. Lo consiguió, pero para hacerlo debió convalidar altas tasas de interés, que en instrumentos de corto plazo rondaron el 50% anual.

El Ministerio de Economía comunicó que adjudicó “un total de 9,37 billones de pesos habiendo recibido ofertas por un total de 10,06 billones. Esto significa un rollover [refinanciación] de 98% sobre los vencimientos del día de la fecha”.

El Gobierno de Milei celebró el resultado como un éxito. “Esto es gracias al plan de estabilización con anclas fiscal, monetaria, cambiaria y una estrategia financiera que las consolida”, destacó en redes sociales Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía, Luis Caputo.

En un marco de una ajustada liquidez de pesos en el mercado local, el Tesoro pagó un precio elevado para garantizar la renovación de deuda. La mayoría de los tenedores pertenecía al sector privado y el Tesoro les ofreció un menú diverso de letras y bonos con vencimientos pautados entre febrero próximo y mediados de 2028.