Vista de Nuuk, capital de Groenlandia, en una imagen de archivo. EFE/Anxo Lamela

Redacción Medioambiente (EFE).- Los seis años de sequía que padece Irán, los recursos minerales que atesora Groenlandia, los acuerdos energéticos transfronterizos firmados por Venezuela o los intereses rusos en el Ártico sitúan los principales conflictos internacionales sobre un telón de fondo medioambiental.

Estos conflictos se desarrollan en un contexto marcado por la postura de Estados Unidos en contra de la agenda verde y de transición ecológica, con su salida del Acuerdo de París a partir del próximo 27 de enero y su apuesta decidida por los combustibles fósiles, subrayada por el control de las exportaciones del petróleo venezolano tras el ataque a este país.

Señales de una mayor normalidad en Teherán parecen rebajar en las últimas horas la tensión en Irán, tras dos semanas de protestas desencadenadas por el desplome económico del país, agravado por la crisis energética y por seis años consecutivos de sequía.

Las intensas lluvias de diciembre apenas supusieron un alivio ante la escasez de agua que padecen decenas de ciudades iraníes, con algunas presas en niveles inferiores al 2,5 % y medidas paliativas tan dispares como la siembra de nubes y los rezos colectivos.