El país africano, gobernado desde 1986 por Yoweri Museveni, vota este 15 de enero a su próximo presidente. Muchos jóvenes apoyan al opositor Bobi Wine, que ha prometido reformas radicales contra la corrupción, mayor desarrollo y oportunidades para las nuevas generaciones
A medida que Uganda se ha ido aproximando a la fecha de las elecciones presidenciales, que se celebran este jueves, la tensión ha ido en aumento. En el momento de redactar esta Carta del Corresponsal, la Comisión de Comunicaciones de Uganda (UCC) ordenó a todos los proveedores de servicios de internet y operadores de redes móviles con licencia en el país que suspendieran temporalmente sus operaciones. Argumentaron que la medida busca combatir la “desinformación”, el “fraude electoral” y la “incitación a la violencia” el día de los comicios.
El 12 de enero ya estaban llegando mensajes de varios bancos y de las compañías eléctricas instando a la población a realizar sus transacciones online con antelación. Mientras tanto, la embajada de Estados Unidos emitió un mensaje de seguridad a sus ciudadanos en Uganda para que evitaran las grandes concentraciones y la participación en actos políticos.
Para críticos y analistas políticos, la orden de cortar internet es un ataque directo a la libertad de expresión y al derecho de acceso a la información. Reporteros Sin Fronteras ha denunciado que, desde septiembre, cinco periodistas han sido atacados “por la fuerza pública o activistas políticos” y Human Rights Watch ha alertado de que, a dos días de las elecciones, el Estado ordenó el cese inmediato de operaciones de 10 ONG en el país.











