El vicepresidente J. D. Vance y Marco Rubio reciben este miércoles en la Casa Blanca a los ministros de Exteriores de Copenhague y de la gigantesca isla ártica

Groenlandia afronta este miércoles una reunión crucial para su futuro. El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, recibirán en la Casa Blanca a una delegación encabezada por los ministros de Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, y de Groenlandia, Vivian Motzfeldt. El asunto a tratar: el deseo del presidente Donald Trump de anexionarse la isla ártica —una región semiautónoma bajo soberanía del Reino de Dinamarca— “por las buenas o por las malas”.

El encuentro, previsto a partir de las 10.30, hora de Washington (16.30 en la España peninsular), se produce a petición de Copenhague, que, según ha explicado Rasmussen, quería tratar cara a cara con la Administración de Trump las declaraciones de su presidente. Tras una pausa de más de seis meses desde sus primeras declaraciones amenazantes, y reforzado tras la operación militar estadounidense que capturó al presidente Nicolás Maduro en Venezuela, el republicano vuelve a reclamar la soberanía de Groenlandia.

Trump considera que poseer la gigantesca isla ártica —abundante en recursos minerales— es imprescindible por razones de “seguridad nacional”, aunque las autoridades europeas y numerosos expertos le recuerdan que Washington ya tiene completamente abiertas las puertas para establecer cuantas bases y fuerzas militares desee en ese territorio controlado por un Estado miembro de la OTAN, sin necesidad de anexionárselo.