La medida provocó protestas y bloqueos de carreteras en todo el país. El Ejecutivo mantiene la eliminación del subsidio al combustible

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, cedió este domingo para poner fin a la primera crisis de su Gobierno. Paz anunció, rodeado de su Gabinete, la retirada del decreto 5503, que aplicaba un ajuste económico para paliar la crisis monetaria. La norma contemplaba la eliminación del subsidio a la gasolina y el diésel, que, sin embargo, se mantendrá en un nuevo documento. La decisión llega después de 21 días de marchas y presión social de diferentes movimientos sociales, encabezados por la mayor confederación sindical del país, la Central Obrera Boliviana (COB). La medida de protesta más reciente fue el bloqueo de carreteras. Con esos sectores, una comitiva de ministros del Ejecutivo mantuvo una reunión en la ciudad de El Alto que duró casi cinco horas y concluyó con la firma de un acta de compromiso, en la que los movilizados aceptaban ceder en las presiones.

Trabajadores campesinos, fabriles, mineros y profesores públicos estuvieron presentes en el diálogo; tildaban al decreto de “vendepatria” y lo rechazaron desde su firma, el 17 de diciembre. El fin de la subvención al combustible aumentó el precio de la gasolina en un 86% y el del diésel en un 160%, pero era una medida anunciada con antelación para frenar el déficit fiscal, que cerró 2025 con un 9,2% del Producto Interno Bruto (PIB). Los artículos más criticados eran los que permitían efectivizar contratos entre el Estado e inversiones extranjeras y nacionales en recursos naturales.