El Govern multiplica los esfuerzos para explicar el nuevo modelo pese al rechazo de Foment del Treball, que lo ve “claramente insuficiente”
Mientras, el pasado jueves por la mañana, Oriol Junqueras y Pedro Sánchez terminaban de hablar en la Moncloa sobre la propuesta del nuevo modelo de financiación autonómica, en Barcelona el Govern de Salvador Illa ya se movía frenéticamente para convencer a las élites empresariales de que el pacto alcanzado es el mejor posible. ...
El esfuerzo de los socialistas catalanes para alabar las virtudes del acuerdo tenía que ser equiparable a las expectativas generadas en este tema. Y no son pocas. Desde que el president Artur Mas fue a pedir un concierto económico para Cataluña en 2012 y salió de la reunión con Mariano Rajoy con el “esto no ha ido bien” que desencadenó todo el procés, en Cataluña todas las organizaciones empresariales, sindicatos e instituciones económicas y académicas han tenido algo que decir sobre la renovación del modelo de financiación, caducado en 2014. Los debates y propuestas han sido múltiples, todas orientadas a dotar de más recursos a Cataluña para terminar con lo que se ha considerado una etapa de infrafinanciación. Así que la idea de que un acuerdo pusiese fin a toda esta conversación generaba mucha expectación. Pero tras conocer el pacto, el mundo empresarial catalán ha reaccionado con tibieza: sí, es una mejora con respecto al modelo actual, pero no cumple con lo esperado. El Govern sigue prodigando esfuerzos con reuniones y encuentros: de la capacidad de Illa de que pueda terminar de convencerlos depende que estos puedan acabar presionando a Junts para que vote a favor de la propuesta.






