Las protestas en contra del acuerdo de Mercosur provocan colas que superan los cinco kilómetros
Agricultores llegados de todas las comarcas gerundenses y de otros puntos de Cataluña cortan desde las tres de la madrugada del jueves las principales vías de conexión con Francia, la AP-7 y la N-II a su paso por la localidad de Pontós (Alt Empordà). Estos cortes están provocando colas kilométricas y las quejas de transportistas y empresarios. En la demarcación gerundense también se mantiene cortado el paso fronterizo de Coll d’Ares en Molló (Ripollès), una vía que no es muy transitada, pero que podría servir de vía alternativa para llegar a Francia ante la imposibilidad de llegar a la zona fronteriza de la Jonquera por las principales vías. Los agricultores están en pie de guerra por el próximo acuerdo de la Unión Europea con Mercosur, por los recortes de PAC, por la mala gestión que se hace de la sanidad animal y de la fauna salvaje y por los incumplimientos del Govern del compromiso firmado en Cervera –que permitió desbloquear las movilizaciones de 2024-, como el exceso de burocracia.
Desde las tres de la madrugada del pasado jueves, hace más de 35 horas, unos 130 tractores y entre 150 y 200 agricultores –dependen del momento- mantienen cortada la AP-7 y la N-II en el enclave escogido siempre para este tipo de manifestaciones, en Pontós, porque ambas vías confluyen en un mismo punto. Estos cortes, sumados a otros que se están dando en otros puntos de Cataluña. Como el de la C-16 en el Berguedà o la A-2 en Bell-lloc d’Urgell, están provocando graves retenciones de tráfico. Según el Servei Català del Trànsit, las colas más importantes de vehículos están en la AP-7 en el Alt Empordà, con cuatro y cinco kilómetros de retenciones, y en la N-II, con unos siete kilómetros de cola en Vilamalla y más de tres en Bàscara, en los puntos donde se hace el desvío para evitar el corte de los agricultores.








