Jade-Rose Parker, jovencísima autora francesa, lleva el tema de la identidad de género al teatro de bulevar con un opera prima hilarante estrenada en París por Victoria Abril y en España por Pastora Vega y Pablo Carbonell, con dirección de Gabriel Olivares

Sigan la pista a esta joven autora. Jade-Rose Parker, cantante de garage rock, le dijo “no” a un sustancioso contrato para grabar cuatro discos con la Warner y se empeñó en ser actriz y escritora. Todavía adolescente, interpretó dos películas. En Nicostratos le pélican, rodada en Grecia en 2011, encandiló a todos en el papel de una mocita vivaz, luminosa, enamorada del hijo de 14 años de un personaje tortuoso encarnado por Emir Kusturica. Fruto de su experiencia precoz en el séptimo arte fue su novela Ta gueule! On tourne ...

(¡Cállate! Estamos rodando), publicada en 2013, una sátira hilarante de la producción cinematográfica, del culto a las estrellas y de la ingenuidad de esa masa ingente de artistas ilusionados que aguardan una oportunidad esquiva. En 2015, debutó como actriz teatral en El clan de los divorciados, una comedia de bulevar que representó en París hasta 2019.

Durante esos cinco añitos de grata rutina diaria consistente en lograr que el público se parta la caja durante hora y media, Parker escudriñó el funcionamiento de ese mecanismo de relojería que es el vodevil y se puso a escribir Drôle de genre (Género de dudas), su desternillante tercera pieza teatral, primera en estrenarse. Un productor parisino se la hizo llegar a Victoria Abril, que estaba rechazando una obra tras otra, porque en ninguna encontraba sustancia. Esta se la leyó de un tirón, y al ver que los protagonistas comparan el dilema en que se encuentran con los conflictos del cine de Pedro Almodóvar, pensó que eso le auguraba el éxito. Así fue, por extenso.