El propietario de X solo permite ahora su uso a los suscriptores identificados, a los que responsabiliza del contenido ilegal que generen

El multimillonario Elon Musk, propietario de la red social X y de la plataforma de inteligencia artificial (IA) Grok, que permitía crear y recrear imágenes sexualizadas y violentas de mujeres y niñas, ha decidido limitar la aplicación de generación y edición de material audiovisual ante la avalancha de quejas por la vulneración del derecho a la propia imagen, a la vida privada y al honor, así como por las amenazas de prohibición de numerosos Gobiernos, incluido el español. Musk ha anunciado la medida en su propia red social, aunque ha dejado abiertas las habilidades de la aplicación a los suscriptores de pago.

Las posibilidades de crear vídeos pornográficos de mujeres sin su consentimiento, así como de imágenes simulando agresiones y feminicidios, se extendieron en X a finales de año de forma vertiginosa, a una velocidad superior a la de los organismos reguladores para evitarlo. Este miércoles, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, solicitó por escrito a la Fiscalía General del Estado que investigue a X y su IA por presuntos “delitos de difusión de material de violencia sexual contra la infancia”. La medida se sumó a la de otros Gobiernos, principalmente europeos, que propusieron incluso la prohibición de X, además de la imposición de sanciones.