El bombardeo es la respuesta rusa al supuesto ataque a una residencia de Putin, que Ucrania niega
Rusia ha bombardeado esta noche territorio ucranio con un misil balístico hipersónico Oréshnik en respuesta al supuesto ataque con drones a finales de diciembre contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin, según ha informado este viernes el Ministerio de Defensa ruso.
El comunicado castrense explica que la operación es una “respuesta al ataque terrorista del régimen de Kiev contra la residencia del presidente de Rusia en la región de Nóvgorod perpetrado el 29 de diciembre”. Añade que Moscú golpeó anoche “infraestructura vital en territorio de Ucrania” tanto con misiles de medio y largo alcance de emplazamiento terrestre y marítimo, como con drones de asalto, que habrían alcanzado sus objetivos. Estos serían, según la nota, infraestructuras energéticas y fábricas de producción de aparatos no tripulados en territorio enemigo.
Tanto las autoridades como los militares ucranios sugirieron que el ejército ruso podría haber empleado Oréshnik para golpear objetivos energéticos en la región occidental de Lviv, fronteriza con Polonia. Es la segunda vez que Moscú emplea el misil Oréshnik para golpear Ucrania, que negó en todo momento haber atacado la residencia de Putin, extremo que también fue puesto en duda por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El Kremlin acusó a Kiev de torpedear con dicho ataque las negociaciones de paz entre Rusia y EE UU, aunque los aliados del presidente ucranio, Volodímir Zelenski, respondieron que es Moscú quien se niega a detener los combates hasta lograr la capitulación del enemigo.











