Actores, deportistas y empresarios estadounidenses apuestan por los clubes británicos de segunda y, de paso, fabrican con ellos docuseries de éxito
En noviembre de 2025, el exjugador de fútbol americano Tom Brady apareció en un vídeo promocional del Birmingham City mirando las maquetas de un estadio de 62.000 plazas. El proyecto, con un coste de 2.500 millones de libras, incluye 12 estructuras con forma de chimenea industrial. Brady es socio minoritario desde agosto de 2023....
El rapero y empresario Snoop Dogg se convirtió en julio de 2025 en copropietario del Swansea City. Y en Wrexham, los actores Ryan Reynolds y Rob McElhenney compraron el equipo en febrero de 2021 por 2,5 millones de dólares. Cuatro años después, busca inversores con una valoración de 475 millones. Un aumento del 19.000%.
No son casos aislados. En 2025, 11 de los 20 clubes de la Premier League están en manos de propietarios estadounidenses. En la Championship, nueve equipos tienen capital norteamericano. En las cuatro primeras divisiones, casi un tercio responde a dueños estadounidenses.
El punto de partida fue 2005, cuando el empresario Malcolm Glazer compró el Manchester United por 790 millones de libras, convirtiéndose en el primer propietario estadounidense de la Premier League. Dos décadas después, Liverpool, Manchester United, Arsenal y Chelsea están en manos norteamericanas. El fenómeno se ha extendido hacia abajo porque la élite se ha vuelto prohibitiva. Chelsea costó 2.500 millones de libras.






