El democristiano Kai Wegner asegura que no piensa dimitir, como le pide la oposición, ni disculparse al alegar que “se gestionó bien”
Parecía que el enfado de los berlineses, recién recuperados de un apagón que dejó varios días a unas 100.000 personas a oscuras durante una ola de frío polar, no podía ir a más. Hasta que se ha conocido que su alcalde, el democristiano Kai Wegner, se fue a jugar al tenis durante lo peor de la emergencia. Ocurrió el sábado, horas después de que una organización de izquierdas llamada Vulkangruppe saboteara las redes eléctricas de varios barrios del suroeste de la capital y dejara al descubierto la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas en Alemania. Pero no se supo hasta este miércoles, cuando la televisión pública de Berlín denunció que el alcalde no había estado ocupado al 100% con la gestión de la crisis, como repetía constantemente su equipo.
El regidor, que recuperó para los conservadores la capital tras 22 años de dominio socialdemócrata en 2023, ha hecho oídos sordos a las críticas y a las peticiones de dimisión que han empezado a lloverle desde la exclusiva. Asegura que no tiene por qué pedir perdón porque la emergencia se gestionó adecuadamente. “No hay motivo para disculparse cuando se pone fin a una crisis un día y medio antes de lo previsto. Quiero reiterar: la gestión de la crisis funcionó”, ha dicho este jueves a preguntas de los periodistas tras un acto en Berlín.













