William Joffre Alcívar Bautista, líder de la banda de Los Tiguerones, sale de prisión al vencer el plazo para que la justicia del país andino presentara garantías previas a la extradición

El 9 de enero de 2024, 13 hombres armados tomaron por asalto el canal TC Televisión, en Guayaquil, y secuestraron en directo al equipo que transmitía el noticiero. Las cámaras no se apagaron. El país, atónito, seguía en sus casas la entrada violenta de los criminales. Mientras algunos encapuchados apuntaban con fusiles a los periodistas, uno de ellos hablaba por teléfono móvil. Al otro lado de la línea, según determinó después la Policía de Ecuador, estaba William Joffre Alcívar Bautista, alias Negro Willy o Comandante Willy, quien dirigía la operación desde España. Meses más tarde, una investigación conjunta permitió detenerlo en una casa de Calafell, en Tarragona. El 29 de diciembre, las autoridades españolas lo dejaron en libertad al vencer el plazo para que la justicia del país sudamericano presentara las garantías previas a la extradición.

El Negro Willy, líder de Los Tiguerones, una de las bandas más violentas de Ecuador, controla un ejército de sicarios dedicados a la extorsión, el secuestro, atentados con coches bomba y al control de ciudades enteras para el tráfico de drogas. El asalto a TC Televisión marcó un punto de inflexión en la crisis de seguridad del país. Ese mismo día, el presidente, Daniel Noboa, declaró por primera vez un conflicto armado interno, decretó el estado de excepción con toque de queda y entregó el control de la seguridad ciudadana a las Fuerzas Armadas.