Los analistas señalan que la criptomoneda pionera dependerá principalmente de los flujos hacia los ETF. Los mercados de predicciones y las acciones tokenizadas, las nuevas modas

La montaña rusa del mercado cripto en 2025 ha dejado una lección para el futuro: anticipar su desempeño es una tarea compleja. La falta de fundamentales detrás de los activos digitales hace que estimar su precio se parezca más a un ejercicio de adivinación que a un análisis financiero. Se notó en las previsiones de los analistas. La mayoría preveían fuegos artificiales para bitcoin, pero se han equivocado y las que acaban de publicar son muy alejadas unas de otras: mientras la gestora WisdomTree, en su escenario base, apunta a un precio de bitcoin cercano a los 250.000 dólares en 2030, el banco Standard Chartered lo proyecta en los 400.000.

Pese a las discrepancias, en algo coinciden. En 2026 las stablecoins seguirán protagonizando el panorama cripto, infiltrándose cada vez más en el mundo financiero tradicional. Pero también se espera una explosión de nuevas modas, como los mercados de predicciones y la tokenización de activos. En cambio, el hype por las tesoreras cripto, grandes empresas que acumulan activos digitales, se desvanece.