Un grupo de arqueólogos saca a la luz en el yacimiento de Peñalosa una fosa con restos de un banquete y un ritual de la sociedad de hace casi cuatro milenios

Peñalosa, el poblado minero de la Edad del Bronce que mejor se conserva del sur peninsular, ha sacado a la luz los restos de un banquete masivo de hace casi cuatro milenios, un hallazgo que obliga a replantear la vida social de una de las culturas más enigmáticas de la prehistoria:

ivilizacion-que-se-desvanecio-misteriosamente.html?event_log=oklogin" data-link-track-dtm="">la argárica. En este yacimiento enclavado junto al pantano del Rumblar, en el municipio de Baños de la Encina (Jaén), un equipo de arqueólogos ha localizado una fosa circular de pizarra y mortero de barro donde había depositados más de 2.000 fragmentos óseos y restos animales.

La investigación, realizada por especialistas de la Universidad de Granada y del CSIC y publicada en el Journal of Archaeological Science, ha documentado que cinco caballos adultos fueron sacrificados y consumidos durante el evento. Los expertos consideran que la carne de caballo, muy apreciada por su rareza y por el esfuerzo que suponía su crianza, simbolizaba entonces prestigio y jerarquía social. Este tipo de festines se convertía así en escenario de afirmación social, expresión de abundancia y ocasión para sellar pactos o celebrar logros, algo que solamente estaba al alcance de las élites locales.