La llegada del frío nos hace prestar más atención a los jerséis, un básico presente en todos los armarios y que ha evolucionado tanto hacia el lujo como a la asequibilidad
A juzgar por lo visto durante estas últimas fiestas, ha remitido una moda -que llegó a ser ubicua- de lucir jerséis navideños feos o con diseños estridentes. Aquella era una tendencia anglosajona que a nuestro país no había llegado hasta el advenimiento de la saga
ltura/2025-02-14/envejecer-con-bridget-jones-es-asumir-que-cualquier-tiempo-pasado-no-fue-mejor.html" data-link-track-dtm="">Bridget Jones al cine, y que por fortuna resultó bastante efímera. Lo que entonces se vendió como la enésima reinterpretación en clave irónica de un objeto de uso cotidiano, hoy podría leerse más bien como una muestra de los grados de absurdo a los que puede llegar el abrazo acrítico de las dinámicas del mercado. A cambio, el chándal, epítome de la llamada “imagen pobre”, ocupaba el primer plano tras la captura del dirigente venezolano Nicolas Maduro, si bien merece recordarse que los políticos venezolanos acostumbran a utilizar en público ropa deportiva también durante sus momentos de triunfo o en plena campaña electoral (y esto incluye a la dirigente de la oposición María Corina Machado).






