Las farmacéuticas logran que la Agencia Europea del Medicamento acepte tratar a todos los pacientes como si pesaran hasta 100 kilos, lo que dispara sus ventas sin mejorar los tratamientos
La sanidad pública española gasta cada año decenas de millones de euros en dosis innecesariamente altas de las inmunoterapias de mayor uso frente una veintena de tipos de cáncer. Así lo ponen de manifiesto múltiples investigaciones presentadas en congresos médicos y publicadas en revistas científicas en los últimos años, revisadas ahora por EL PAÍS. ...
Los trabajos revelan que la industria farmacéutica ha conseguido desde 2018 una modificación crucial en la ficha técnica —el manual de instrucciones de los medicamentos— que ha aumentado las dosis administradas a los enfermos sin aportar mejoras de eficacia o seguridad. Como consecuencia, las cifras de negocio de las compañías se han disparado hasta un 30%.
Aunque hay otras farmacéuticas que han seguido la misma estrategia, los tres casos más destacados son los del Keytruda (de Merck Sharp & Dohme, MSD), Opdivo (de Bristol Myers Squibb, BMS) e Imfinzi (de AstraZeneca). Los tres fueron aprobados inicialmente por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) con dosis calculadas según el peso del enfermo, pero las compañías solicitaron con éxito a partir de 2018 cambiar el sistema por otro de dosis fijas iguales —y más elevadas— para todos los pacientes adultos.






