La saturación de encuentros para los equipos de la Euroliga deja a los técnicos sin tiempo para entrenar y a los jugadores sin descanso

Cuatro partidos en solo siete días para empezar 2026, ocho encuentros en 16 hojas del calendario entre finales y principios de año, la noche de Reyes en un hotel de Belgrado lejos de las familias. La agenda navideña del Valencia Basket refleja el loco maratón en que se ha convertido el baloncesto europeo para los equipos que disputan la Euroliga. Un enfrentamiento tras otro, un viaje sin que apenas haya tiempo de des...

hacer la maleta, entrenadores que no pueden entrenar porque no hay tiempo y jugadores bajo la lupa de la gestión de minutos para no reventar.

De manera similar al conjunto que entrena Pedro Martínez, el Real Madrid anda de lleno en una espiral de ocho partidos en 17 días de supuestas vacaciones. Siete citas repartidas en 15 jornadas son las que afronta el Barcelona, y siete en 16 el Baskonia. El Valencia viajó ayer a Belgrado para medirse hoy al Estrella Roja, igual que el Madrid voló hasta Lyon para enfrentarse al Asvel Villeurbanne. En ambos casos, ni cabalgata ni noche de Reyes ni regalos abiertos con los suyos a la mañana siguiente para los deportistas con hijos y que celebren estas fechas. También el Barça saltará a la pista este martes, en su caso en un Palau a puerta cerrada ante el Maccabi Tel Aviv.