Caracas y la frontera están tomadas por las fuerzas de seguridad chavistas
El silencio. Si algo llamaba la atención en Caracas después de los bombardeos y la captura de Nicolás Maduro, era el silencio. La desolación. Las calles vacías. Una ciudad resguardada, desolada, impactada por lo que acababa de ocurrir. En shock.
Este lunes la situación es otra: ahora Caracas está militarizada, lleno de fusiles y tanques. La situación se repite por el resto del país. Maduro preparó en octubre un decreto de estado de excepción que quedó listo para ser activado por él en caso de una agresión exterior. Eso ocurrió el sábado, cuando unos aviones estadounidenses lanzaron bombas contra instalaciones militares estratégicas que dejaran el camino libre a los helicópteros que debían llevarse consigo al presidente de Venezuela.
El estado de excepción se activó horas después.
Sin Maduro.













