El proyecto musical de un cuarteto vocal recupera las canciones que entonaban de manera clandestina las españolas deportadas por los nazis a uno de los centros del horror, unas mujeres olvidadas por la historia
“Quien canta sus males espanta”, dice el refrán. Sin embargo, había que tener mucho ánimo para hacerlo en un campo de concentración nazi, aunque fuera en voz baja, de forma clandestina. “Eres alta y delgada/ como tu madre/ Morena salada/ como tu madre”. O la habanera La paloma: “Si a tu ventana llega una paloma/ trátala con cariño que es mi persona”. Fueron dos de las canciones que entonaban las españolas presas en el infierno
track-dtm="">de Ravensbrück para darse ánimos y mantenerse como “seres pensantes”, decían ellas. Ese episodio apenas conocido de la historia reciente de España, el de las deportadas al horror del sistema carcelario alemán, se quiere recuperar con un proyecto musical que ya ha dado sus frutos en conciertos y con un disco, titulado Olvidadas, del grupo vocal Ensemble Cantaderas.
La necesidad de reconocer el sufrimiento de aquellas mujeres partió, significativamente, de un encargo del Estado alemán de Brandeburgo a Ensemble Cantaderas, formación dedicada a recuperar cancioneros caídos en el olvido de finales del siglo XIX y comienzos del XX, aunque también incluyen música medieval en su repertorio. La formación, que nació hace unos 10 años, está integrada por Ana Arnaz de Hoyos, Paloma Gutiérrez del Arroyo, June Telletxea García y Anne Marie Lablaude.






