La multinacional controlada por el Estado italiano se pronunciará antes de primavera sobre la continuidad o el relevo de José Bogas, que cumple su tercer mandato como consejero delegado de la primera eléctrica española a los 71 años de edad
Italia prepara una fumata blanca de máxima repercusión para el mundo de la gran empresa en España. Y es que, en las próximas semanas de invierno, la energética Enel, controlada por el Estado transalpino, tendrá que decidir sobre quién ocupa el puesto de consejero delegado en los próximos cuatro años en Endesa, su principal filial y la primera eléctrica dentro de España. Fuentes del sector señalan que así como en 2022 la continuidad del actual consejero delegado de la energética, José Bogas (Madrid, 1955), se daba prácticamente por hecha, ahora una nueva renovación no está tan clara.
Y es que existen algunos elementos históricos que no permiten anticipar una prórroga automática. En primer lugar, en la gran empresa italiana existe una ley no escrita que suele impedir la suma de más de tres mandatos por parte de un alto directivo y que casi nunca se llega al cuarto. Esto también aplica a Enel. Sin ir más lejos, la eléctrica sustituyó al anterior máximo dirigente del grupo, Francesco Starace, por Flavio Cattaneo, tras tres mandatos. En esa misma lógica, en el mercado ya hay quien vaticina que, tras doce años como consejero delegado por parte de Bogas, Enel le aplicará su tradición. En cualquier caso, y según añaden las fuentes consultadas, esto no deja de ser una costumbre que también puede tener sus excepciones. Por ejemplo, Claudio Descalzi, CEO de ENI, la petrolera insignia transalpina, ha superado el umbral de los tres mandatos, con lo que Italia no estaría rompiendo su propia tradición por primera vez.






