Dos Eurofighter de la Base Aérea de Los Llanos en Albacete. EFE/ Manu
Teresa Díaz |
Madrid (EFE).- El futuro avión de combate europeo (FCAS), en el que participan España, Francia y Alemania, se tambalea, pero ninguno de los tres países quiere que fracase. Por ello, se baraja escindir el proyecto original en dos cazas, uno construido por la industria gala en solitario y otro desarrollado por empresas españolas y alemanas.
La iniciativa para crear un caza de sexta generación y reemplazar a partir de 2040 a los Eurofighter y Rafale hoy en servicio está encallada principalmente por los desacuerdos entre Berlín y París a raíz del deseo de la industria francesa de liderarlo de forma mayoritaria.
En este contexto, parece que lo más razonable en estos momentos es que triunfe la opción de los dos aviones, si bien aún no se ha tomado ninguna decisión al respecto, señalan a EFE fuentes de Defensa.







