Seleccionamos un puñado de ficciones que no han encontrado su lugar en las listas de final de año, pese a que merezcan la pena
Las listas son finitas. Es lo mejor y lo peor de hacer ránkings de las mejores series, películas,
s-de-2025.html" data-link-track-dtm="">libros o música. Pero en el caso de la televisión, la oferta global de plataformas y canales es tan salvaje (como se puede consultar día a día en nuestro calendario de estrenos), que siempre se queda mucho por el camino. Por si todavía tienes tiempo para incluir un nombre a la lista, estas son las recomendaciones no tan populares como Adolescencia, pero con mucha calidad.
Desde John Adams no había una serie presidencial tan estupenda e interesante como esta. Pero esta producción, sobre el comandante en jefe de EE UU más breve de la historia, habla de muchas más cosas. Si el personaje de Michael Shannon sirve para retratar el lado más idealista de la política (que tanto hace falta hoy), el de quien lo tiroteó, con un siempre divertido y patético Matthew Macfadyen (Succession), se utiliza para narrar las peores obsesiones del poder, los peligros de la marginalidad y lo inesperado de un magnicidio. Entre ellos, todo un juego de politiqueo corrupto a lo House of Cards con algunos de los mejores secundarios del cine y la televisión: Shea Whigham, Nick Offerman, Bradley Whitford, Betty Gilpin… Una serie en la que no sobra ni un minuto de sus episodios.







