Los primeros en beneficiarse de la decisión incluyen al gigante de la industria civil y militar Mitsubishi Heavy Industries (MHI)

La industria japonesa se prepara para entrar en el mercado mundial de las armas y sortea las obligaciones antibélicas de su Constitución con el lema “pacifismo proactivo”, una fórmula cuestionada por quienes defienden la vigencia de la Ley Fundamental que, sin embargo, es defendida por la primera ministra, Sanae Takaichi....

Entre otras medidas, su Gobierno ha aumentado el gasto en defensa y ha defendido esa teoría durante la reciente visita del presidente de EE UU, Donald Trump. Así, firmas como Kawasaki y Fuji serán las primeras beneficiadas; también Mitsubishi Heavy Industries (MHI), gigante industrial civil y militar cuyo único comprador de sistemas de combate terminados ha sido hasta ahora el Gobierno nipón.

En agosto de 2025, la Armada Real de Australia anunció la compra de 11 unidades de la fragata Mogami, una nave polivalente de alta automatización y tripulación reducida fabricada por MHI. Está equipada con un avanzado sistema de realidad aumentada, misiles tierra-aire y misiles antibuque.

Las primeras tres fragatas se entregarán en 2030 y reemplazarán la flota ANZAC, unas sofisticadas naves basadas en un diseño alemán que desde 1996 patrullan zonas sensibles como el mar Meridional de China, una ruta clave para el comercio mundial.