El nivel epidémico pasa a ser “bajo”, aunque las hospitalizaciones se mantienen todavía estables

La incidencia de la gripe ha caído bruscamente estas Navidades en España. Tras alcanzar el pico la semana que comenzó el 9 de diciembre y registrar una ligera caída la siguiente, en la última del año el descenso ha dejado la propagación de la epidemia en una intensidad “baja”, según los datos publicados este viernes por el Instituto de Salud Carlos III.

Las estadísticas confirman una epidemia muy temprana en esta temporada, que no ha repuntado con las fiestas, un entorno que suele ser propicio para el contagio de virus por los encuentros familiares. Esto no quiere decir que tras la bajada no pueda haber un nuevo repunte más adelante: las infecciones de gripe pueden dos picos a lo largo de la temporada.

José María Eiros, del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, advierte de que estos repuntes son frecuentes, por lo que es conveniente mantener tanto la vacunación para los grupos vulnerables, como medidas de salud pública (lavado de manos, estornudar o toser sobre la parte interna del codo...). “Todavía estamos en plena temporada y hacer predicciones de lo que pueda pasar no es fácil, pero todavía quedan tres meses, y los viajes entre hemisferios hacen que la gripe esté siempre presente”, asegura.