La Policía suma más de 200 intervenciones policiales en el mar en los últimos 40 años
Cuatro policías de Madrid vestidos con ropa de calle están escondidos en el camarote de un velero frente a las costas de Mauritana. Llevan tres días navegando. Duermen como les deja el mar, que sacude la embarcación con violencia. Al timón está un alemán aventurero que les alquiló el barco en el Puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, y al que le pareció emocionante acompañarlos en busca de un cargamento de cocaína. La otra mitad de la tripulación la forman agentes de Vigilancia Aduanera. Son unos diez, y el velero, de 18 metros de eslora, se les queda pequeño. El cansancio, los nervios y las olas les han hecho creer que no van a encontrar el buque que buscan, hasta que ven la señal en el ra...
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Estamos en 1991, en mitad de la primera y única operación en la que la Brigada Central de Estupefacientes (BCE) de la Policía Nacional abordó un buque en solitario en pleno Atlántico y cuya historia todavía no se había contado. En la actualidad, van acompañados de agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GEO), que reciben formación especial y cuentan con teléfonos satelitales, ropa térmica o chalecos autoinflables. Aquella vez, se lanzaron a la mar con gabardina, mocasines y un revólver.






