Puede que estemos la Nochevieja más económica de los últimos años. Tan solo TVE ha apostado por contenido original para despedir el año. En el resto de cadenas, refritos e incluso una reposición del programa emitido el día anterior

En TVE, José Mota ha hecho el programa de Nochevieja por vigesimoquinto año consecutivo. Con el título El juego del camelar, el hilo conductor ha sido el de la popular serie coreana El juego del calamar. Ha sido un placer ver de nuevo al actor Jaime Ordoñez en pantalla, esta vez como siniestro hombre de rojo. La premisa de los políticos atrapados en un siniestro juego a cambio de votos ha sido un buen hilo conductor para unos sketches que han sido unos mejores y otros peores. ...

No se puede ser brillante durante tantas nocheviejas seguidas, y aunque ha habido algunos momentos realmente buenos (el tren parado, el encuentro de asesinos), lo que más se le puede agradecer a Mota es intentar —y lograr— hacer un programa que no baila al son del poder. Debe ser el único humorista consciente de que los gobiernos pasan y de que la gente merece un respeto, vote lo que vote. El final del programa (con un momento en verso acompañado de música emotiva) no ha resultado tan potente como era la intención. Lo más difícil de los chistes es el remate, máxime si se quiere trascender el propio humor.