El homenaje del programa de La 2 nos enfrenta a una cruda realidad: Raúl, David Civera y Rebeca son los Miky, Tony Ronald y Jeanette de una generación a la que nos cuesta madurar

Que los primeros años 2000 ya son abono para los nostálgicos es algo que duele en el alma a cualquiera que tenga más de 35 años. Muchos espectadores en estado de negación hemos abrazado el ya tradicional especial de Nochevieja de Cachitos de hierro y cromo de este año, titulado Love de twenties como un bonito homenaje a los felices 20, los de las chicas flapper, el expresionismo alemán, el art déco, el surrealismo y todos esos movimientos que nada tienen que ver con nuestra fecha de nacimiento. Para cuando Ángel Carmona ha mencionado en el primer minuto de programa a Sonia y Selena, las Glinda y Elphaba patrias, el golpe de realidad ha sido inevitable.

Clásicos entre los clásicos... 🎶

Sonia y Selena siempre serán @cachitos_tve aunque su separación nos haya hecho "cachitos" el corazón 💔 #CachitosLoveTheTwenties https://t.co/rBMFSWytmG pic.twitter.com/TD5oc3ir51

El dúo grabó para el programa de La 2 su enésima actuación del Yo quiero bailar, es de suponer que no mucho antes de su abrupta y controvertida nueva separación. Rebeca Pous, el siguiente fantasma de los veranos pasados que se le ha aparecido a Carmona, no es precisamente una flapper ni su hábitat natural es el de una libérrima fiesta del Berlín de entreguerras o el de las páginas de El Gran Gatsby. Pero algo de bueno tendrán que tener los 2000 si Cachitos se ha fijado en ellos. O quizá es que ya se han agotado las reservas de décadas pretéritas que recordar.