El Gobierno de Netanyahu ha anunciado que retirará las licencias de las organizaciones que considera “estuvieron involucrados en actividades terroristas”

El Gobierno israelí ha anunciado este martes que detendrá a partir de enero la actividad de varias ONG que operan en Gaza, retirándoles sus licencias. El Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha justificado la decisión señalando que los empleados de esas organizaciones “estuvieron involucrados en actividades terroristas”. Entre las ONG afectadas está Médicos Sin Fronteras (MSF).

El Ministerio de Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo anunció el veto, una decisión que es fruto de una regulación ampliamente criticada por las ONG por la cual Israel les pedía para registrarse información sobre sus trabajadores, entre otros requisitos.

El Ministerio informa de que un 15% de las organizaciones —las afectadas por el veto, aunque no detalla cuántas— no entregaron a las autoridades israelíes “información completa y verificable sobre sus empleados”. En el caso de MSF, advierte de que “personas afiliadas” a esta ONG estaban vinculadas a organizaciones islamistas palestinas “como la Yihad Islámica y Hamás”.

Un grupo de 10 países han afirmado este martes en un comunicado conjunto que la situación humanitaria en Gaza es “catastrófica” y han pedido a Israel que permita las operaciones en la Franja de las ONG y la agencia de la ONU para los refugiados palestinos UNRWA. “Los ministros de Asuntos Exteriores de Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Japón, Noruega, Suecia, Suiza y el Reino Unido, expresamos nuestra grave preocupación por el nuevo deterioro de la situación humanitaria en Gaza”, han indicado en el texto difundido por el Gobierno francés.