El pívot serbio de 30 años se retiró dolorido y cojeando al descanso tras sufrir un percance en una acción defensiva

Uno de los grandes referentes del baloncesto mundial cayó lesionado entre notorios gestos de dolor la pasada madrugada. Nikola Jokic, pívot serbio de los Denver Nuggets, sufrió un percance en la rodilla izquierda a escasos segundos del descanso en la derrota por 147-123 en casa de los Miami Heat y tuvo que abandonar la pista cojeando, apoyando algo de peso en la articulación. El jugador de 30 años, que estaba firmando otra campaña colosal al frente de la franquicia de Colorado, se rompió mientras patrullaba la pintura y su compañero Spencer Jones le propinó sin querer un pisotón en el pie izquierdo durante una acción defensiva sobre Jaime Jáquez.

Jokic, poco dado a la exageración, dio un par de tumbos sobre el parquet y se agarró con una mano la rodilla izquierda dañada, sobre la que este mismo martes se harán todo tipo de pruebas médicas para concretar el alcance de la lesión. El peor escenario que se contempla es una rotura del ligamento cruzado anterior, lo que supondría el adiós definitivo a la presente campaña, mientras que en el mejor de los casos se trataría de una hiperextensión de rodilla con contusión en el hueso, una lesión menor.