El delantero nigeriano, que costó 20 millones, está a punto de cerrar su etapa en San Sebastián con solo cinco goles, una lesión grave y escaso rendimiento

La salida de Alexander Isak (Solna, Suecia; 26 años) por 70 millones al Newcastle en el verano de 2022, casi cuando el mercado estaba a punto de cerrarse, trastocó los planes deportivos de la Real Sociedad. El daño resultó más que evidente pese a los éxitos conseguidos a posteriori con Imanol Alguacil. La entidad presidida por Jokin Aperribay, y que entonces todavía tenía como director de fútbol a Roberto Olabe, trajo a San Sebastián a Umar Sadiq, un delantero que se había hinchado a meter goles con el Almería en Segunda. La Real abonó 20 millones por el punta nigeriano, más otros cinco en variables, y el club vendedor se reservó un 15% de la plusvalía de una futura venta.

Este fichaje, junto al del islandés Orri Óskarsson, sigue siendo el más caro de la historia realista. Han pasado tres años desde su presentación, y lo que entonces era ilusión con su llegada se ha convertido en un cuento de miedo cuyo final está cerca de escribirse. El delantero africano abandonará, esta vez traspasado, la entidad blanquiazul y lo hará convertido en uno de los peores fichajes en la historia de la Real Sociedad.