Álex Baena (42 millones), David Hancko (26), Johnny Cardoso (24), Thiago Almada (21), Matteo Ruggeri (17) y Marc Pubill (16), este curso. Julián Alvarez (75), Conor Gallagher (42), Robin Le Normand (34,5), Alexander Sorloth (32), Clément Lenglet (3) y Juan Musso (4,5 en total), el pasado. Son los nombres por los que, según el portal especializado Transfermarkt, el Atlético de Madrid ha invertido 337 millones de euros en los dos últimos veranos, más que ningún otro club de la Liga en este periodo.
Acostumbrado cada vez más a los cambios —más aún desde la llegada de su actual director general de fútbol, Carlos Bucero, en enero de 2024—, el conjunto rojiblanco dispone, eso sí, de un mejor balance total que su íntimo rival, el Real Madrid, que si bien ha gastado menos en las dos últimas ventanas estivales (216,5 millones), no ha logrado sacar tanto rédito a sus ventas (18 millones facturados por los blancos, por 168,8 de los colchoneros).
El resumen, pues, parece evidente: el Atlético se ha convertido en un agitador del mercado en ambos sentidos. Prueba de ello es que al tiempo que una docena de futbolistas se han incorporado a las órdenes de Diego Pablo Simeone, otros 11 jugadores han dejado el club a cambio de una cuantía económica: João Félix (52 millones), Samu Omorodion Aghehowa (32), Arthur Vermeeren (23), Lino (22), Álvaro Morata (13), Caglar Soyuncu (8,5), Rodrigo Riquelme (8), Ángel Correa (8), Santiago Mouriño (2), Horatiu Moldovan (250.000 euros) y Germán Valera (25.000). Otros, como Rodrigo de Paul, ahora junto a Leo Messi en el Inter de Miami, han cruzado la puerta de salida en forma de cesión.






