Pongo a prueba cuatro modelos para correr o andar que se caracterizan por tener un diseño plegable que facilita su almacenamiento en el hogar
¿Eres de los que les gusta salir a correr o a pasear? En mi caso, cualquiera de las dos actividades me resulta placentera, ya que me permite ejercitar el cuerpo y a la vez disfrutar al aire libre. El problema llega cuando comienza el invierno y las bajas temperaturas hacen que esto sea misión imposible.
Por ello, he optado por utilizar una cinta de correr, que puedo utilizar cómodamente sin salir de casa. En esta comparativa he analizado varios modelos de cintas de correr plegables que me permiten utilizarlas en cualquier parte de la casa y también guardarlas sin problemas.
Hace aproximadamente un año me propuse empezar a correr. Comencé una vez a la semana y poco tiempo pero, poco a poco, he ido aumentando la frecuencia y la velocidad. No obstante, y como me sigo considerando principiante, combino tramos en los que corro con otros en los que voy andando para recuperar el aliento y bajar las pulsaciones. Para no parar la actividad durante los días de mucho frío o lluviosos, decidí probar estas cintas que además son plegables y ocupan poco espacio de almacenaje, lo que permite poder guardarlas en cualquier lugar. He estado corriendo y andando sobre ellas (también las he usado mientras teletrabajaba) para comprobar si eran fáciles de utilizar, cómodas, qué funciones tenían… Para probarlas y valorarlas, he tenido en cuenta las siguientes características:






