El presidente de la Generalitat señala que la respuesta a las necesidades de Cataluña “no es hacer culpables a los que menos tienen”

Salvador Illa, presidente de la Generalitat, ha aprovechado el tradicional mensaje presidencial navideño este viernes para advertir de los riesgos de la ola ultra que acecha, no solo a Cataluña sino también a España y a Europa entera, y para señalar que “no se puede construir ningún país ni ninguna sociedad” sin “humanidad” y sin “solidaridad”. El discurso de Illa se produce tras la agitación que ha provocado en Cataluña el desalojo de 400 sintecho de un antiguo instituto de Badalona, ordenado por el alcalde del PP Xavier García Albiol y sin prever ninguna alternativa para las personas afectadas, y con el trasfondo de unas encuestas electorales que apuntan a un incremento notable del partido de ultraderecha independentista Aliança Catalana. “La respuesta a las necesidades y retos de Cataluña no es hacer culpables a las personas que menos tienen o a aquellos que son diferentes”, ha manifestado el president.

Con traje oscuro y una corbata granate, un uniforme prácticamente idéntico al que usó en el discurso del año pasado durante su estreno navideño como president, Illa ha comparecido desde el Palau de la Generalitat para subrayar que 2025 “ha sido un buen año para Cataluña”. El Govern no ha logrado aprobar presupuestos, tiene a medio desarrollar su plan estrella para poner luz al problema de la vivienda y ha ido demorando la misión de diseñar un nuevo modelo de financiación que genere un consenso mínimo, más allá de que pueda gustar en las respectivas sedes del PSOE y del PSC. “Tenemos, claro, mucho trabajo por hacer. Y lo más importante es que tenemos la voluntad y el compromiso de hacerlo”, ha manifestado el president. “Estoy convencido que 2026 será aún mejor”, ha vaticinado.