La presidenta extremeña encara las negociciones sin excluir la consecución de un pacto con los ultras ni la abstención del PSOE
El mensaje es claro y contundente: “No hay líneas rojas en este Gobierno. Vamos a hablar con todos y de todo”. Así respondía este martes a las preguntas de los periodistas la portavoz en funciones de la Junta de Extremadura, Elena Manzano Silva, en rueda de prensa. Minutos antes, la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, fijaba la misma línea de actuación con respecto a Vox en declaraciones a la emisora de radio Cope. “Si su deseo [el de Vox] es estar en el Gobierno, tiene que haber un compromiso de trabajo y tendremos que hablar”, ha asegurado Guardiola que lanzaba una advertencia: “Ellos estuvieron en el gobierno y no aguantaron un año”. La presidenta ha especificado que todavía tiene que hablar con el candidato del partido ultra en Extremadura, Óscar Fernández, para saber cuáles son sus demandas.
La ronda de contactos todavía no ha empezado, pero la portavoz de la Junta ha confirmado que los representantes de los distintos partidos recibirán “en breve” una llamada al tratarse de “la prioridad absoluta”. A pesar de que no se ha producido esa interlocución, el PP extremeño ya está tanteando el terreno. No descarta ni un pacto con Vox, ni pedir la abstención de los socialistas para no tener que negociar con los de Abascal. “Estamos dispuestos a dialogar y hablar con todos los partidos. Los intereses partidistas tienen que dejarse a un lado. Nosotros no tenemos líneas rojas, los colores que nos mueven son los de nuestra bandera”, ha sostenido la portavoz en funciones de la Junta de Extremadura.








