Agricultura presenta el plan como respuesta al brote de peste porcina
Los efectos de la crisis, aunque sin consecuencias para el ser humano, mantienen en alerta al sector porcino. Por ello, el consejero de Agricultura, Ramaderia i Pesca de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha anunciado este lunes la puesta en marcha del Plan Bioseguridad 360º. Es una batería de una docena de medidas para reforzar la seguridad animal, proteger la salud pública y garantizar la competitividad y viabilidad económica del sector porcino catalán, que lidera la producción estatal con el 40% de la producción y un censo de ocho millones de animales.
Ordeig lo ha anunciado en una rueda de prensa desde la sede de Càrniques Juià, una importante explotación porcina de Girona. La auditoría realizada al Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) ―el laboratorio de la Generalitat señalado por la presunta fuga de la peste porcina― no ha llegado a ninguna conclusión sobre el origen del brote,
El plan parte de una estrategia en bioseguridad que se remonta al 2015, pero responde a un contexto de “mayor presión sanitaria, con la aparición de enfermedades emergentes y una sociedad más exigente en materia de seguridad alimentaria”, ha expuesto el consejero.






