La navarra ha logrado el único gran acuerdo de la legislatura con sindicatos y patronales pero ha tenido que corregir medidas controvertidas. Al frente de Migraciones, ha rebatido el discurso antimigratorio de Vox
Elma Saiz (Pamplona, 49 años) asume la portavocía del Gobierno después de dos años al frente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, responsable del departamento que gestiona las pensiones. Es decir, tiene en sus manos la mayor partida de gasto social del Estado, en torno a un 12% sobre PIB, un porcentaje al alza por la jubilación d...
e la pobladísima generación del baby boom. A esa tarea incorpora ahora la de portavoz del Gobierno, después de que Pilar Alegría deje esta responsabilidad para liderar el cartel socialista en Aragón.
Los dos años de Saiz al frente de su ministerio han sido bastante accidentados, salpicados de anuncios que han conducido a crisis importantes para el Ejecutivo. Uno de los episodios más polémicos se dio en octubre del año pasado. Entonces llegó el huracán de las bajas “flexibles”, un concepto que Saiz colocó en un desayuno informativo y que despertó un aluvión de críticas, sobre todo, desde la izquierda política y sindical.
“En materia de pensiones antes había una regulación muy abrupta: o trabajo o pensión y con la reforma y desde la voluntariedad hemos hecho que ese tránsito sea más flexible. Pues lo mismo con la incapacidad temporal”, dijo Saiz. Esta reforma, en el debate público por el acelerón de las bajas por incapacidad temporal, se encuentra en un punto muerto por la falta de consenso entre el Gobierno y los agentes sociales, con pocos visos de respaldo, además, entre los grupos parlamentarios. El ministerio se apresuró a matizar este planteamiento, tras recibir muchísimas críticas, e indicó que las bajas flexibles serían una reincorporación gradual al trabajo una vez se tenga el alta.







