Comparo cinco modelos que permiten aliviar tensiones musculares, mejoran la circulación sanguínea o consiguen que las piernas se sientan más descansadas

Hoy en día está de moda ir a centros especializados para realizarse distintos tratamientos de salud y belleza: drenaje linfático, maderoterapia, presoterapia… Pero muchos de ellos pueden llevarse a cabo desde casa de manera fácil e, incluso, mucho más económica.

Para ello sólo es necesario disponer de los materiales e informarse previamente sobre las cuestiones básicas del tratamiento que se va a realizar. Un ejemplo de ello son las máquinas de presoterapia, que se caracterizan por aplicar una presión positiva (similar a un masaje) en todo el cuerpo o una zona en particular con el objetivo de mejorar el drenaje linfático.

Aunque su aplicación también es habitual para el tratamiento de algunos problemas relacionados con el sistema circulatorio o para aliviar lesiones. Para ello, el usuario se introduce en una prenda especial ajustable que primero se infla para luego desinflarse, ya que la base de esta técnica consiste en aplicar una serie de movimientos de aire de manera controlada.

He dedicado un total de tres semanas a comprobar las prestaciones que ofrecen cada una de estas máquinas de presoterapia. Para ello, he ido utilizándolas de manera alterna al final del día, que es cuando tengo las piernas más cansadas y, ahora que llega el calor, un poco hinchadas. También las he utilizado en los descansos del trabajo, ya que estar ocho horas sentada sobre la silla con las piernas colgando hace que acabe con ellas medio dormidas y con molestias.