La aerolínea Easyjet asegura que la mujer, de 89 años, falleció en el avión y no antes, como sostienen varios testigos
El aeropuerto de Málaga ha vivido esta semana uno de los episodios más singulares de su historia. Un avión de Easyjet con destino al aeródromo de Gatwick, en Londres, sufrió este jueves un retraso de once horas después de que la tripulación advirtiese antes de despegar que una de sus pasajeras, de 89 años, había fallecido. La familia dijo al personal de la aerolínea que la mujer se encontraba mal y se había quedado dormida, según publicó el diario británico Daily Mail, pero varios turistas relatan en el mismo medio que durante el proceso de embarque ya no tenía vida. La compañía, sin embargo, aseguró este sábado que la mujer murió después de tomar asiento en el avión.
La rocambolesca historia comenzó durante la mañana del jueves. El vuelo entre Málaga y Londres tenía su salida prevista a las 11.15 horas. Entre sus pasajeros se encontraba una mujer de 89 años. Iba acompañada por sus familiares, quienes la trasladaban con ayuda de una silla de ruedas y la embarcaron por la parte trasera del avión, donde la levantaron entre varias personas para ubicarla en su asiento rumbo a Londres. Sus allegados “dijeron al personal de la aerolínea que ella no se encontraba bien y se había quedado dormida”, publica el Daily Mail, donde una de las pasajeras, Elizabeth Rowland, de 19 años y residente en Marbella, aseguraba que en los momentos previos la familia intentaba despertarla y le decía: “¿Puedes oírme? Vamos a subir al vuelo ahora, vamos a embarcar ahora”. “Hablaban con ella y actuaban como si estuviera viva”, relató Rowland.






