La reunión de los partidos agrava la tensión entre los socios y en el grupo de Díaz se reabre el debate interno sobre la ruptura

El Gobierno de coalición agrava su crisis interna. PSOE y los partidos de Sumar no lograron acercar posturas este viernes en la reunión para abordar una posible salida a la endiablada situación que atraviesa el Ejecutivo y tanto los comunicados enviados a posteriori como las fuentes consultadas después dan cuenta de ese alejam...

iento entre los socios. En Sumar, que exige cambios profundos y ha endurecido el tono advirtiendo de que “persistir en el bloqueo de la legislatura pondría en riesgo el acuerdo de investidura”, se reabre el debate interno sobre su permanencia en el Gobierno. Mientras, el PSOE, que se enroca e ignora sus peticiones, señala únicamente que hay “más puntos en común que discrepancias”.

Nada indica que el choque pueda reconducirse pronto, aunque las conversaciones se están dando a distintos niveles y todos los días. El propio Pedro Sánchez reconoció en Bruselas su encuentro esta semana con la vicepresidenta Yolanda Díaz, que la semana pasada molestó mucho a La Moncloa al reclamar en televisión una “remodelación profunda” del Ejecutivo.

Sumar persiste en la necesidad de esos cambios formales, acompañados de un impulso político que saque de la depresión al electorado progresista e iniciativa legislativa, sobre todo medidas urgentes en torno a la vivienda, como la prórroga de la suspensión de los desahucios —que decae el 31 de diciembre—, o de los contratos de alquiler que vencen en los próximos meses. Así lo volvió a plantear en el encuentro entre la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró; su adjunto, Borja Cabezón; y dirigentes de Izquierda Unida, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar.