Dirigentes populares creen que la candidata se equivocó al no acudir al debate electoral y al “exagerar” el robo de 124 votos en una oficina de Correos, mientras en el entorno de la candidata confían en que el tramo final no impida un gran resultado

Algunos dirigentes populares ironizan con que al PP parece perseguirle “el fantasma de 2023”. Todo va bien durante la campaña, y al final, en el último momento, algo se tuerce. “Otra vez, como le ocurrió a Feijóo en las generales de hace dos años, acumulamos errores en la última semana”, se queja uno de ellos sobre la recta final de María Guardiola, marcada por los tropiezos.

A juicio de dirigentes de distintos sectores y barones populares, la presidenta de Extremadura y candidata del PP a la reelección se equivocó dejando la silla vacía en el debate electoral de TVE y “exagerando” el robo de 124 votos guardados en la caja fuerte de una oficina de Correos de un municipio de 4.500 habitantes de Badajoz, que la Guardia Civil ha atribuido a delincuencia común.

El final errático y convulso también ha pesado en el equipo de la presidenta, donde confiesan en privado que les han sobrado las últimas 48 horas. Pese a ello, Guardiola confía en un gran resultado este domingo e incluso en alcanzar la mayoría absoluta, que no ha anticipado ninguna encuesta, según fuentes de su entorno.